Emilio Toussaint

BLOG

Una Fe Inquebrantable16 / 05 / 2018

< REGRESAR AL BLOG

Salí caminando el 28 de marzo de Toulouse, Francia con el sueño y propósito de llegar a Compostela y postrarme ante la tumba del Apóstol Santiago; y ofrecer mi esfuerzo y obstáculos por la salud de mi amigo y hermano Germán Sánchez Barba.


Y quiso Dios que mi caminar terminara con los funerales de otro santo: el propio Germán.


Mientras hacia el camino más de una persona me externó su comentario: “Qué afortunado es Germán de tener un amigo como tú". Hoy más que nunca puedo decir que el afortunado fui yo, de vivir de cerca su proceso de santificación a través de la aceptación con amor a Dios de la Cruz, de su enfermedad, y de su ejemplo inquebrantable de fe en Dios; y de amor incondicional a nuestra madre, la Santísima Virgen María.
 




Hace 7 años Germán recibió el milagro de la curación de su cáncer y él seleccionó la fecha del 3 de mayo -día de la Santa Cruz- como el día para dar gracias. El segundo milagro fue precisamente la fortaleza para que viviera su dolorosa enfermedad en medio de frases como: “Qué bonita es la vida” y “dándole gracias a Dios por la vida”.


Durante los últimos 7 meses él fue quien peregrinó con nosotros y nos dio un ejemplo de vida.


Y no fue circunstancial que falleciera en la noche del 12 de mayo en las vísperas de la celebración de la Asunción de Jesús a los cielos, y vísperas también del 13 de mayo en que celebramos las apariciones de la Virgen de Fátima.


Su profunda filosofía de vida se resume a sencillas frases:
 

“Qué bonita es la vida” El solo vivir es una bendición y gracia.

“Dándole gracias a Dios por la vida” La gratitud es la memoria del corazón.

“Aprieta tu silla” Ve bien preparado y no dejes ir la oportunidad.

“No pasó nada” No desperdicies la vida lamentándote por pequeñeces.

“¿Me permites darte un regalo que te cambiará la vida?” Y te obsequiaba una medalla de la Rosa Mística.

“Negocia, no te pelees” Hay que llevar la fiesta en paz.

“Puro pa´ delante” No permitas que tus fracasos temporales te detengan.


Y como escribiera su hija Nikol:

"Gracias papá, esposo, suegro, hermano, amigo y charro. Tu partida nos deja más de ti para aprender a vivir mejor la vida. Con eso “la cuenta esta pagada”.


Hasta siempre a nuestro “Corazón Valiente”: Germán Sánchez Barba.


El Buen Apóstol Nunca Muere. solo cambia de Morada.


Emilio Toussaint